lunes, 26 de noviembre de 2012
miércoles, 14 de noviembre de 2012
Las aventuras de Gato Místico en el universo paraLELO ♥
Hoy, conocí a la chica que me gusta. Habíamos conversado en persona un par de veces pero hoy me gustó, entre todos los días. Yo pensé que el día 45 del año era el del amor, pero fue el día 245 que lo empezamos gustándonos con un beso. Pareciera que mientras más avanzan los días más me gusta, y creo que podría estar así hasta que el año tenga 412 días, y creo que eso no puede pasar. Me gusta contar los días y las horas porque tienen números, y a ella le gustan los números, y a mí me gusta ella. En esta fecha también mucha gente se empieza a resfriar y parece que yo me voy a enamorar...
“Muchos aficionados literarios, amantes del desgarro emocional y la melancolía podrían odiarme por lo que estoy a punto de decir: Hace dos noches atrás me percaté de que el amor no es lo más grande -no deja de ser increíble-. O quizás sí lo es, pero los síntomas que señalaban los artistas eran algo muy simple comparado con lo que he de sentir entonces. O simplemente no lo conocen o es tan indescriptible para ellos que optan por hacer el mayor acercamiento posible a él.. Establecí una gran diferencia: Según ellos, el amor por más de ser incondicional, tiene un tope, un límite que tu calidad humana no te permite más.. Según yo está el amor, y estás tú -y precisamente tú desbordas cualquier límite-.
—- Gato Místico ♥
viernes, 9 de noviembre de 2012
Al viento...
Desde el principio, que he intentado avanzar sin apartar antes las cosas que me lo impedían, agarrado al pasado, mirando para atrás, queriendo olvidar pero sin parar de recordar. Qué locura... empeñada en quedarme ahí. En medio de un lado y del otro... sin perdonar, sin perdonarme, sin avanzar...
¿Dónde está el secreto del futuro? Puede que esté en fijarse bien, y en avanzar. Mirar más cerca, más. Tan cerca que lo borroso se vuelve nítido, se vuelve claro... ¡Claro! ¡Hay cosas que pasaron antes!, mucho antes. No quiero esperar milagros... solo que las cosas pasen.
...
Lamento ser una imbécil y meter la pata más de una vez al mes, aunque gracias a ello todos los días compruebo lo mucho que me amas. Me es difícil demostrar lo que siento y quisiera que estuvieras dentro de mi cuerpo y pudieras ver desde mi interior cómo influyes en mi y cuánto me importas...
sábado, 3 de noviembre de 2012
Si buscamos bien al fondo, nos encontramos a nosotros mismos enamorados de la tragedia romántica que nos envuelve día a día. El ir y venir, el vértigo de la noche y la euforia del día, no nos aferramos a la persona que respira nuestras lagr
imas y recoge el sudor de nuestra frente, nos enamoramos del contenido que explota frente a nosotros de diversas formas y los más rebuscados colores. Añoramos la crudeza de los momentos y cuando la estabilidad nos convoca, preferimos caminar hacia el caos de sentir el amor más contradictorio y absurdo, todo sea por relatarnos a nosotros mismos el mismo cuento antes de dormir y que esperamos nunca termine.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

